“Lo que se recaudó con las buenas ventas de jugadores realizadas a Europa en los años anteriores fueron destinadas a obras en el Estadio y el Predio de Luis Guillón" dijo el presidente Carlos Portell hace algunos días.
Tomando estos dichos hay que hacer dos análisis. Uno que los más de 30 millones recaudados de las ventas de Erviti, Papelito, James, Dátolo, Paletta, los dos Civelli, Maidana y Cvitanich (tomando solamente desde 2006 a la fecha y dejando de lado los casos anteriores como Bilos, Palacio, Armenteros, Lucchetti, Cervera, las dos ventas de Leiva, etc) están en la Platea de la cancha y en el Predio. ¿Es verdad eso? “No tenemos ni azulejos en los baños de la Mouriño y los portellistas nos quieren hacer creer que hicieron la cancha nueva” dijo un lector de nuestro sitio y asiduo concurrente a ese sector de la cancha. En cuanto al Predio, los reclamos de los padres de los deportistas son notorios. En el Fútbol Amateur reclaman mejoras edilicias. En Hockey remarcan los altos aranceles. En Tenis protestan porque “todo lo pagamos de nuestro bolsillo”.
Por otro lado, el Socio no tiene un espacio digno en el Predio y el estado de abandono (que para muchos viene de hace varios años) es por demás evidente.
"Ahora necesitamos realizar una transferencia importante para mejorar financieramente, pero la crisis que atraviesa Europa cerró mucho ese mercado. De hecho, en esta temporada, por primera vez en mucho tiempo
ningún argentino fue vendido a un club de ese continente". De ser así, está marcando una falta de planificación muy clara, según los dichos de un viejo dirigente: “se veía venir esto, y lejos de acomodarse para pasar el mal momento, nunca se bajaron los gastos. Ahora estamos como estamos” dijo.