OCHENTA AÑOS DEL ESTADIO, DE NUESTRO QUERIDO “LENCHO”

El 6 de octubre de 1940 se inauguró el estadio Florencio Sola, nuestro “Lencho”, nuestra “Tierra Santa”.

Facebook Twitter whatsapp

Mirar hoy “el Lencho”, como lo veíamos el sábado por la tele, es como para hinchar el pecho y no dejar de sentirnos inmensamente orgullosos.

Pero lo que más no debe llenar de orgullo, es que un estadio como el Florencio Sola, en 1940 hizo de Banfield uno de los clubes con mayor poderío de la época. Sin citarlos para no ofenderlos, ni entrar en polémicas, muchos de los equipos más grandes, no tenían una cancha así. Y casi todos, los equipos de igual dimensión al Taladro, ni siquiera lo tienen hoy. Y todo fue a esfuerzos propios. No tuvimos ningún Municipio, ni ningún organismo que nos construya nuestro estadio.

Pero el hecho de tener una gran cancha, hace hoy ochenta años, no nos hizo dormir. El “Lencho” fue conservado por años, fue remodelado varias veces, para adecuarlos siempre a las circunstancias. La más reciente, del permanente proceso de renovación, fue la Platea Eliseo Mouriño, con butacas y sin alambrado perimetral. Esto último, convirtió al estadio Florencio Sola, en el primero de Argentina y de Sudamérica, sin ese elemento que protegía a los actores, pero obstaculizaba la perfecta visual, que hoy tenemos.

El “Lencho”, no solo fue una gran obra de construcción, en su tiempo. De poco sirve un gran estadio, sin contenido. Por eso, Banfield también hizo del “Florencio Sola”, el único de la República Argentina, un récord de 49 partidos invicto a lo largo de cuatro años, entre 1950 y 1953.

Pero no bastaba con un récord. Banfield siempre fue a más. Entonces, también fue el escenario que posee sobre su césped, la mayor goleada oficial del profesionalismo en el fútbol argentino. El 13 a 1 del Taladro a Puerto Comercial de Ingeniero White de Bahía Blanca por el Nacional de 1974, aquel domingo, casualmente también un 6 de octubre, en ocasión del cumpleaños número treinta y cuatro.

Y si con lo anterior no alcanzara, o fuera poco, ese mismo día, Juan Alberto “el Juanchi” Taverna, inscribió su nombre con letras de oro, en la historia de los goleadores argentinos. Con siete goles en ese partido, superó las marcas de Erico, Sarlanga y Moreno, que tenían seis anotaciones.

Sácalo del fútbol, y no dejes de sentirte inmensamente orgulloso. Allí, cantó “el Nano”, el mundial e inmensamente conocido, Joan Manuel Serrat. Y si todavía te queda una lágrima por caer, allí, se estrenó la película del más grande del mundo Banfield. Si era sobre Garrafa, donde si no, donde hizo tantas maravillas con la verde y blanca, de tarde, de noche o de mañana, contra la Fani o sobre la Suarez. Allí, donde también, tiene una platea con su nombre.

El estadio Florencio Sola, “El Lencho”, nuestro estadio, “la cancha”, “Tierra Santa”, llámale como quieras. Déjalos que lo llamen como se les antoje. Pero fue, es y será, siempre y por siempre, único y glorioso, por todo y para todos.


Por Marcelo Silva Larregui

Publicado el: 06/10/2020

Seguir Leyendo: