NO GANÓ, PERO...
El Taladro volvió al estilo de juego y al esquema que utilizó el semestre pasado. Volvió el fútbol, volvieron las asociaciones, pero también volvió la ineficacia: tuvo muchísimas chances de gol y un sólo error lo condenó. Fue 0-1 en el Lencho, frente a Boca.
“Somos un equipo jodido” había dicho Crespo en la semana más difícil. Banfield no está atravesando un buen momento futbolístico y los cañones apuntaban dentro del campo de juego. El nivel, el planteo, esos eran los puntos. El DT, que desde que empezó el torneo se aferró a una línea con tres central y dos laterales volantes, cambió lo bueno de la primera parte del año por algo que no le había rendido frutos en la pretemporada. Nunca mostró momentos de buen juego, ni ganándole a un flojo, pero aún así superior, Estudiantes.
Ahora, la cosa cambió un poco. El entrenador volvió a apostar por lo bueno del campeonato pasado. Por el 4-3-3, por el juego asociado, por encontrar sociedades. Por Bertolo y Urzi, por Álvarez y Gómez. Por la posesión que lastima, por la profundidad.
La pregunta: Si le fue tan bien, ¿por qué perdió? Porque a Boca le bastó un mal despeje del Chino Vittor, para capitalizar a los doce segundos de juego. Porque volvieron los fantasmas de la ineficacia. Porque Andrada fue figura. Porque dos pelotazos hicieron temblar el arco de Boca.
Es verdad que no alcanza. Es real que Banfield tiene que sumar para salir de la zona peligrosa. Pero hay una cosa que dice Crespo y que también es cierta. “Jugando bien, tenés más posibilidades de conseguir resultados”. ¿Jugó bien contra Arsenal? No. ¿Bien contra Estudiantes? No. ¿Argentinos? No. ¿Jugó bien contra Boca? Jugó mejor y eso es ya un indicio de por dónde hay que ir. ¿Alcanza? Tampoco. ¿Sirve? Esperemos que sí.
Publicado el: 25/8/2019
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